CRONICA DESDE LA AUTOVÍA

 

Las 17:00 horas, me acerco al lugar de la convocatoria, observo a un nutrido grupo de personas que van andando por el otro lado de la Autovía, con pancartas…- esto promete -  pienso.

 

Cuando llego al lugar sólo hay una persona con camiseta de Agaden, el resto llevan camisa de la Benemérita.

 

Despistados el grupo de manifestantes se dirigen hacia el río, les avisamos para que acudan al lugar, cuando llegan con sus pancartas y silbatos, nos sorprendemos, vienen a protestar, una treintena de vecinos de la barriada del Cobre, porque quieren que no pase por allí una futura autovía, no tiene nada que ver con la problemática que se nos plantea, con la inauguración este enlace.

 

Tras una espera de 45 minutos y un desfile de coches oficiales, aparece la Sr. Ministra, el dolor de oídos es ya insufrible por los silbatos de los vecinos del Cobre. Los cuatro ciclistas que estábamos concentrados le pedimos al Guardia Civil que nos coloque en otro lado ya que no pertenecemos a esa reclamación. Accede colocándonos al otro lado de la entrada al polvoriento llano, donde han instalado una carpa con aire acondicionado, para que los políticos e invitados de turno no tengan que sufrir los rigores de esta soleada primavera y el seco viento de poniente que nos azota y seca la garganta más que las voces que proferimos.

 

Llega Julio Martínez Firvida, el cual no necesita presentación, empieza a quejarse de los pocos ciclistas que hemos acudido (hay más coches de la Guardia Civil que bicicletas), - así nos va - se queja, acusa la falta de colaboración de la UCA, debido a la pertenencia política de algún directivo de esta entidad, sacamos una foto, e intentamos entregar panfletos entre los asistentes tanto manifestantes como invitados al Acto.

 

Uno de los representantes de la otra manifestación es autorizado a ir a la carpa para hablar con la Ministra y exponer sus reivindicaciones, Julio y Carlos con un escrito oficial, desconozco cual, intentan convencer al Capitán de la Benemérita de que también están invitados, sin conseguir nada positivo.

Sale la señora Ministra de la Carpa y es recibida con abucheos y pitos, se dirige a los autobuses que la organización tiene previstos para llevar a los invitados al corte de cinta de uno de los puentes del “excalestric a inaugurar. Andrés con una pancarta atada a la bici sale delante, obligando al convoy a circular a 10 Km/h hasta la incorporación a la autovía, Julio sale entre el segundo y tercer autobús, se mete entre una maraña de coches de escolta, jugándose el físico, estando a punto de ser arrollado por un potente Audi oscuro, es detenido por agentes de la Guardia Civil, le toman los datos, posteriormente me cuenta que va a ser sancionado por “irrumpir en la vía, provocando peligro de accidente”. A mi sólo se me ocurre saludar a los viajeros del autobús con el dedo corazón extendido al cielo.

 

Julio malhumorado, blasfemando del Cuerpo Policial y yo nos vamos por el futuro polígono, buscamos un privilegiado lugar desde donde ver el corte de cinta, Andrés ya está allí, divisamos desde un perfecto “balcón,” a unos 25 m., la llegada de toda la comitiva, aprovechamos que van en silencio para  vociferar nuestras reclamaciones, Chaves (creo)  Saluda, levanto en alto mi bici, espeto que por donde voy a ir,  A gritos reclamamos todo lo que se nos ocurre, gritamos “nos vais a matar”, le invitamos a que hagan el recorrido de inauguración andando, o que sigan ejemplo de países europeos donde se fomenta el uso de la bici, no como aquí.

 

 Afónico con la garganta seca vuelvo hacia Algeciras,  creo, moralmente, haber cumplido con mi conciencia, preguntándome si mañana saldremos en lo periódicos, en la televisión local. Aunque a veces me da la sensación de haber hecho el gilipollas, porque cinco ciclistas no representan a los cientos de aficionados que hay en la comarca, entonces ¿ será que la mayoría no pasan nunca por aquí, o no lo ven peligroso, o dan por perdida la lucha?.

 

Al final llego a la conclusión de que el día que atropellen a un ciclista, convocarán un corte de carreteras, etc. A mi que no me llamen, no iré, por ahora procuraré no pasar por esta vía y enviaré una carta al Ministerio de Fomento, solicitando la creación de un carril bici que una todas las localidades del Campo de Gibraltar, supongo que tendrá la misma inutilidad que el acto de hoy, y la misma inutilidad que mi voto en las elecciones. Pero seguiré votando, eso sí, con otras miras rulando por mi cabeza.

 

Alvaro.

 

Mayo 2006.