Sin movimiento no habría conocimiento, o, si se prefiere, el movimiento facilita el conocimiento. Cuando éste, el conocimiento, aflora se estimulan los centros motores del cerebro y aquellos relacionados con él.
Ésta es la hipótesis de Feldenkrais que fundamentó con una extensa base teórica y empírica. El artículo versa sobre ello. Si se encuentran pasajes más áridos es a causa del complejo conocimiento científico que Moshé poseía y que siempre mantuvo actualizado hasta su fallecimiento, en 1984. No siempre consiguió expresarlo de forma comprensible para todos.

La segunda parte del artículo, una entrevista a una alumna, resulta en ocasiones caótica y mal conducida por el entrevistador, pero hay aspectos de interés en ella. Hay, además, algunas afirmaciones realizadas por el entrevistador que cualquier aficionado al Método se dará cuenta que son falsas, como por ejemplo cuando confunde la Integración funcional con una terapia –todos sabemos que el método Feldenkrais no es una terapia ni un instrumento de rehabilitación- o cuando insinúa que es un trabajo corporal (Feldenkrais no creía en la división entre el cuerpo y la mente o el cerebro)

El artículo es especialmente interesante e imprescindible para una mejor comprensión de lo que es el Método ya que, a estas alturas, aún se confunde con otros sistemas de corte espiritual y energético o, como ya se ha comentado más arriba, con el grupo de terapias corporales agrupadas en la todavía de moda New Age.


Entrevista publicada en Interface Journal, nº. 3-4. 1976


EL CEREBRO: EL SUEÑO, LA CONCIENCIA, LA TOMA DE CONCIENCIA Y EL APRENDIZAJE
Una entrevista a Moshé Feldenkrais

Eduard Rosenfeld


Eduard Rosenfeld, autor de BOOK OF HIGHS (Quadrangle Books, 1973) tuvo la insólita oportunidad de entrevistar a Moshé Feldenkrais el 17 de septiembre de 1973 en Nueva York. Con él estaban presentes los terapeutas de la Gestalt Mary Fromm y Bennet L. Shapiro.

Esta es la primera entrevista a Moshé Feldenkrais publicada en Estados Unidos. Aunque conocido en Europa, Feldenkrais tan sólo es conocido por un creciente grupo de estudiantes en el Esalen Institute, NYU y en algún otro lugar de los EE UU.

Moshé Feldenkrais atrajo la atención de los medios de comunicación de diferentes países por su tratamiento a David Ben-Gurion, primer ministro de Israel. Ben Gurion apenas podía caminar antes de iniciar la reeducación corporal con la técnica de Feldenkrais. Mediante una serie de ejercicios sencillos del Método y sesiones individuales con Moshé, Ben-Gurion volvió a caminar y a recuperar la vitalidad a pesar de su avanzada edad, de la presión de su cargo y de la crisis diplomática de Oriente Próximo.


Acerca de Moshé Feldenkrais

El trabajo de Feldenkrais es destacado en este número especial de Interface Journal. Feldenkrais es ante todo profesor, pero también uno de los pensadores somáticos pioneros de este siglo. Paradójicamente Moshé no enseña, pero sus alumnos aprenden. Su trabajo consiste en estructurar las experiencias –él lo llama “lecciones”- que permite al alumno tomar conciencia del modo en que organiza sus movimientos. Con la toma de conciencia se produce el cambio, el progreso y la mejora.

Las “lecciones” de Moshé relacionan el cuerpo con su movimiento. Pero es su genio el que reconoce que la organización de movimiento es fundamental para todos los aspectos de la organización del sistema nervioso. Su enseñanza es, de este modo, una enseñanza holística; los cambios del cuerpo producen cambios en la persona.

Con los años, Moshé ha desarrollado unas series de movimientos secuenciales que aportan conciencia del cuerpo de tal modo que permite a la persona, mediante la secuencia del movimiento, descubrir cómo éste interfiere en la propia acción. Estas lecciones se imparten en grupo, individualmente e incluso en lecciones grabadas. Cada persona lleva a cabo las lecciones libremente, según su propia interpretación de las pautas y, sin embargo, la gran mayoría experimenta de algún modo una mejora. Moshé también ha ampliado las lecciones de ejercicios en una forma de terapia física que denomina Integración Funcional. Este trabajo consiste en una enseñanza no verbal impartida por el profesor que permite tomar conciencia del cuerpo de forma similar a las lecciones con ejercicios. Moshé describe su trabajo como “una comunicación de doble vía entre el educador y el alumno”. La comunicación se dirige a través del contacto y la propiocepción

Doctorado en Física por la Sorbonne, París, su temprano interés por el aprendizaje somático se inicio con del deporte y posteriormente siguió con el judo. Fue uno de los primeros europeos cinturón negro en judo. Una lesión en las rodillas fue la causa que le estimuló en la aventura de cuarenta años de dedicación al estudio del contexto humano según se manifiesta en el cuerpo. Sus investigaciones preliminares culminaron con la publicación de su primer libro, Body and Mature Behavior: A Study of Anxiety, Sex, Gravitation and Learning, publicado en 1949 y ahora disponible por Internacional Universities Press. Un libro más reciente de su Método, Awareness through Movement (Harper & Row, 1972) –versión en español, Autoconciencia por el Movimiento, Editorial Paidós, 1972- incluye 12 de sus lecciones. Moshé trabaja en este momento en un nuevo libro y en la grabación de cintas de casete en las que dirige una selección de lecciones, disponibles en Big Sur y Westinghouse Communications.

Lo que sigue es una entrevista con Feldenkrais en la que describe su teoría sobre el término “conciencia”. Tras la entrevista, sigue una descripción de la técnica de Feldenkrais y de qué modo trabaja.

Edward Rosenfeld: Nuestra charla se va a publicar en una revista denominada Conciencia, y entiendo que usted trata a diario con multitud  de palabras como “conciencia”. No sabemos qué es la “conciencia”. Estamos investigando desde diferentes puntos de vista que ayude a definir el término para que nuestros lectores entiendan qué es la “conciencia”.

Moshé Feldenkrais: Realmente es muy interesante, una declaración honesta ya que oigo a la gente hablar de la “conciencia”, pero cuando les pregunto qué es no tienen la menor idea, tan sólo una palabra, y con esta palabra hacen referencia a “la vieja conciencia” y “la nueva conciencia”. Desconozco qué es lo viejo y lo nuevo del asunto ¿Qué significa?

En mi trabajo, en todo lo que hago, siempre digo que una palabra es un proceso abierto ¿Cómo es un proceso abierto? Empezaremos por lo sencillo. Para mí, la existencia tiene 4 estados y no más. Éstos son el sueño, la vigilia, el estar consciente y el de la toma de conciencia, y todos son diferentes entre sí ¿Cuál es la diferencia entre ellos?
 
Dicho vulgarmente, cuando dormimos el cerebro se desprende del tiempo, de la función temporal. El tiempo se separa de modo que no posee su orden normal, seriado y secuencial. Quiere decir que algo pasa en el cerebro donde no es necesario que un minuto tenga que seguir al minuto precedente. Lo siguiente es la pérdida de la orientación; la persona se desprende de la orientación. No creo que los ojos puedan desprenderse de la vista, ni del oído que ayuda a ver. Hay quienes duermen con los ojos abiertos y otros con cualquier ruido, en el caso de que éste no sea de vital interés –por ejemplo, si una madre oye a su hijo llorar no importa lo profundo que duerma, se despertará-. Dormir es esto. Por ejemplo, no podemos volar pero cuando soñamos sí.

E.R.: ¿Y qué opina de la gente que habla dormida?

M.F.: Si quiere complicarlo ¿Qué le parece el sonambulismo? ¿Y la hipnosis? ¿Y sobre cualquier otro fenómeno? Si quiere complicarlo no acabaremos nunca la entrevista.

E.R.: De acuerdo. Disculpe.

M.F.: Bien, dormir implica retraimiento. Durante el sueño forzosamente se produce una  interrupción entre el tiempo y el espacio, sino la persona no está dormida. Y no soñará porque en estos sueños se debe tener tiempo para que se distorsione lo que sucedió el día anterior y asociarlo con los recuerdos de la infancia, con sentimientos y sensaciones que no conoce, estimular el exceso de acidez en el estómago, con tensión en la espalda (si se duerme sobre la espalda y se calienta la zona inferior, se puede tener una erección y soñar Dios sabe qué). No hay contacto con la realidad. La desconexión con la vida debe completarse –es deseable para dormir mejor- El retraimiento del cuerpo con el sentido del tacto se realiza más o menos pero no por completo. Si alguien duerme y se le vierte agua tibia en los pies, se orinará. Y si se le coloca algo rígido bajo las piernas, cambiará de posición a pesar de estar dormido.

Cuando se despierta no es consciente, tan sólo se ha despertado. Si no capta la secuencia temporal, o, primeramente, la orientación, necesitará averiguar necesitará averiguar, en relación con la vertical, su posición relativa respecto a la horizontal de sus ojos. En caso contrario será incapaz de moverse o saber donde está. Si alguien antes de dormirse conocía el lugar de los objetos y mientras está dormido se cambian de lugar o cambia la posición en la cama, se despertará y no se orientará. Se sentirá completamente perdido, temeroso de moverse. En realidad no sabrá qué experimenta, se preguntará si es una mesa o cualquier otra cosa lo que ve. No lo sabrá.
 
Por consiguiente, hay un estado similar al sueño, el estado que denomino “vigilia”. Antes de tomar contacto y orientarse en la habitación, no se tiene control sobre el cuerpo. Esto no está relacionado con la “conciencia”. Ésta quiere decir que se tiene relación con el espacio, se sabe donde se está, donde está el lado derecho y donde el izquierdo, donde es arriba y donde abajo. Éste es el estado de conciencia más elemental. Este tipo de conciencia no la tienen los animales, sólo el género humano ¿Por qué? Porque la estructura humana es más compleja. ¿Cuál es la estructura responsable de la conciencia? El lóbulo frontal, el cual es asimétrico y diferenciado de las otras partes del cerebro. El sistema reticular y el sistema límbico son completamente simétricos. Sus enlaces también son diferentes y la velocidad a la que funcionan. Son más rápidas que el lóbulo frontal. Los dos sistemas son simétricos, rápidos y se enlazan profusamente con el tálamo, es decir, con los sentimientos, el temperamento y las actitudes. El sistema reticular tiene todos los enlaces que usted se pueda imaginar.
 
El sistema límbico es sobre todo consecutivo. Todas las sinapsis, los axones, son siempre consecutivas, una detrás de otra. Bien, en el lóbulo frontal, la mayoría de los enlaces son en paralelo y son lentas, unas diez veces más lentas que en otras partes del sistema nervioso. Son asimétricas, están integradas pobremente con el tálamo. Esta asimetría permite  que se diferencie entre izquierda y derecha –oposición-. Por tal razón tenemos la tendencia a dividir todo por oposición, algo burdo e infantil.
 
Por ejemplo, se dice claro y oscuro como si claro fuera lo opuesto de oscuro, lo que no es cierto. La oscuridad es la ausencia de luz, no su opuesto. Se puede observar que el exterior, que se ilumina con la luz solar, todavía no se ha iluminado, está oscuro. Frío y calor no son opuestos. Frío es solamente un poco menos calido que el calor, y hay menos movilidad de los átomos y de los electrones cuando hace frío. Esto no es una oposición. Korzybski ya señaló que el concepto de oposición era un concepto infantil. Procede de esa estructura que demanda la simple oposición. Desde el inicio, cuando el niño lo descubre queda intrigado. Un bebe se gira, se da la vuelta y prueba durante horas porque algo es diferente, y ésta es la asimetría que él no puede resolver. Seguimos usándola, pero el misterio persiste. ¿Por qué metemos la mano derecha en el guante izquierdo? Es estúpido pero es así. Ingeniosos matemáticos han intentado resolverlo, y dicen que si se considera la cuarta dimensión puede resolverse, pero la cuarta dimensión no significa nada para nadie.

Veamos, hay un lóbulo frontal capaz de funcionar más lento que los otros, es asimétrico, que tiene control directo sobre el resto porque está enlazado en paralelo, capaz de sobrescribir en el inconsciente, sobre las reacciones primitivas. Al ser más lento tiene la capacidad de influir, como cada nueva estructura que se crea en el sistema nervioso, en el resto del cerebro. Puede modularlo para realizar más gradación, mayor diferenciación, una comprensión más lenta, una percepción más precisa. Y esto es lo que hace la conciencia. Por lo tanto, el lóbulo frontal funciona más lento y se da cuenta de lo que sucede en el cuerpo y lo modifica para mejorarlo. Por ejemplo, ahora haces este gesto con la cabeza porque lo has aprendido y quieres decir “sí”. Pero, podrías sonreír o dejar de sonreír, inhibirlo o realzarlo. No se podría hacer si el pensamiento fuera rápido. Puedes observarlo en la vida cotidiana. Cuando caminas y resbalas sobre algo o te encuentras con un escalón que no te esperabas, entonces el cuerpo reacciona inmediatamente sin saber qué pasa. Es solamente después, por la acción lenta del cerebro, que se cae en la cuenta de cómo se reaccionó y se dice que se está en un estado que denomino “conciencia”.

E.R.: Entiendo que cuando he tenido este tipo de experiencias y me he encontrado un escalón de forma imprevisible, es parecido a sufrir una conmoción.
 
M.F.: Es una conmoción.
 
E.R.: ¿Se refiere a que es el lóbulo frontal el que produce este tipo de conmoción.

M.F.: No. Cada estrato superior en la evolución humana, lo que quiere decir por encima del inferior (donde Jakcson demostró que está realmente superpuesto cuando el cuerpo humano se irguió) no es solamente más tardío, sino superior en la estructura. Por eso el término “centros (nerviosos) superiores” se ha popularizado. Pero el lóbulo frontal no funciona tan rápido como las partes antiguas, primitivas del cerebro. Éstas tienen 50 o 60 millones de años de experiencia, y a través de la evolución, la mutación y la adaptación para la supervivencia, se ha desarrollado para ser muy fuertes, estables y un mecanismo fiable. Pero el lóbulo frontal es una estructura muy reciente en el cerebro humano. La conciencia es un fenómeno reciente del cerebro –en la naturaleza en general- y por lo tanto es débil. Aporta mejor gradación, mejor apreciación y gran variedad. Pero, para la reacción rápida dependemos del cerebro antiguo, porque si cuando resbalas con la piel de un plátano te pararas a pensar qué hacer te romperías la crisma. O si estás conduciendo y el coche patina por una mancha de aceite y te paras a pensar qué hacer puedes matarte. Esto es así ante todo por la asimetría, por la lentitud. Además, se sabe que está muy pobremente integrado con el tálamo lo que quiere decir que no actúa cuando se tienen emociones fuertes. Si se está enfadado, no se tiene control consciente y el pensamiento funciona como el de un idiota. Cuando el tálamo se exaspera, el lóbulo frontal tiene escasas oportunidades de intervenir. La excitación se propaga y el débil control superior se disipa. Entonces se busca todo tipo de subterfugios como cerrar lo ojos para reducir la excitación que está invadiendo el cerebro. Así se puede recobrar el control consciente, de otro modo no hay control alguno.

Lo anterior demuestra que la reflexión clara se da sin emoción. Cuando se está celoso, el pensamiento está enajenado. Cuando se tiene miedo el pensamiento no vale nada, no puede resolver problemas. Cuando se está enfadado, celoso, temeroso, cuando se siente ansiedad, el pensamiento es peor que el de un perro cuando huye de un palo.
 
Ahora podemos ver que de este modo la conciencia resulta más tangible, mucho más real que cuando tan sólo es una palabra. Podemos afirmar que si la conciencia escasea, apenas se toma conciencia del cuerpo. Eso es todo. La cualidad de la conciencia consiste en la habilidad de hallar lo que los otros centros nerviosos hacen. Tu mano es igual a la de cualquier mono, sólo que no puedes educarle para realizar actividades refinadas como tocar el violín o escribir, o el de un tallador de diamantes. Son trabajos que necesitan una cierta capacidad de observación. Pintar y dibujar sería lo mismo. Cojo una hoja de papel, te observo y, ¿qué hago? Sopeso la mano ¿la mano me obedecerá a transcribir lo que veo o no? A continuación se reduce el tamaño de modo que el movimiento es topológicamente correcto pero la escala no lo es. Así pues, tengo que observarme, sentir si la mano está haciendo lo que estoy viendo y juzgar las relaciones entre lo que dibujo y lo que veo ¿Dónde está la ceja en relación al cabello? ¿A qué distancia de la boca? Esto es la conciencia. Uno debe observarse e identificar las propias sensaciones. Las impresiones que detecta la atención exterior desde dentro, a través de los ojos, de los oídos y del tacto, esto es “conciencia.”

Marty Fromm: Entonces ¿qué es la toma de conciencia? ¿Dónde encaja con esto?

M.F.: La toma de conciencia es aquella parte de la conciencia que implica conocimiento. Por ejemplo, todos estamos aquí sentados ¿Podrías decirme si estás sentado a la misma distancia de él que de ella? Lo sabes, lo ves pero no lo sabes. ¿Cuándo lo sabrás? Cuando lo juzgues por el movimiento de los ojos. Esto es conocimiento. Anterior a no tener la menor idea, es conciencia. Pero no sabes si las distancias entre ambos es igual o no. No lo sabes en muchos otros aspectos. Por ejemplo, no sabes cuantas puertas hay en esta sala. Sólo las ves ¿Cuántos metros tiene la casa donde vives? Caminas por ella millones de veces ¿Cuántas ventanas? ¿Y en la casa donde naciste? ¿Cuántas baldosas? No lo sabes, no lo necesitas. Pero si lo necesitaras ¿qué harías para saberlo? Irías y las contarías. ¿De qué modo las contarás? Observarás cuantas acciones de cambio hay, el movimiento de los ojos, o el movimiento del dedo, o el mismo movimiento de la cabeza, o el movimiento de la atención. E incluso puedes hacerlo con la imaginación. Puedes imaginar y decirte a ti mismo “Mira, esta es la primera puerta y también hay otra a la derecha…” En ese caso lo que haces es indagar lo que la conciencia sabe, ha hecho millones de veces, pero no se tiene como un conocimiento ordenado a menos que se tome conciencia.
Normalmente los momentos de toma de conciencia son muy poco frecuentes en la mayoría de las personas. Aquellas personas que han hecho aportaciones, creado, transformado el mundo en el que vivimos han mejorado su toma de conciencia. Por ejemplo, algunas personas descubrieron que este lápiz en realidad está compuesto de material poroso –de átomos. Requirieron varios años para observar que el átomo es la unidad más pequeña de un elemento químico. En 1943 predije algo que ahora todo el mundo sabe; algo que todos los científicos dicen ahora. Esto se explicó antes que nadie conociera que había una bomba de hidrógeno. En aquel tiempo dije que hay un núcleo y protones y átomos (Moshé hizo esta observación en su primer libro, BODY AND MATURE BEHAVIOR)

Bennett L. Shapiro: El Rutherfordio –el átomo de Bohr.

M.F.:Si, y en el libro explicaba que todos eran una pandilla de imbéciles, los científicos, porque lo que estudiaron –las partículas- tenía una vigencia tan corta, y ahora sabemos que…Cuando me paro a pensar lo que sabía en aquellos tiempos no consigo entender cómo lo conseguí.

B.L.S.: Este material lo presentaste por primera vez en 1943.

M.F.: Fue algo que no interesó a nadie.

B.L.S.: Lo que me impresionó del libro, después de una lectura minuciosa, es que todavía hay en él aspectos que la gente no conoce. En concreto, me gusta aquello que explicas en la página 32, “…la vida, como lo que compone el mundo, probablemente nunca podrá ser reducida a algo muy simple a menos que se desarrolle un método totalmente nuevo de investigación, el cual no se fundamente en la causalidad…”

M.F.: Hoy todo el mundo lo sabe. En el libro hay muchas cosas que se adelantaron a sus tiempos unos 25 años. Es el motivo por el que me veo en tal suplicio, que ahora se me conozca, cuando estoy a punto de morir. Bueno, en resumidas cuentas, aquí verás que se escribió que es absurdo pensar que sólo existen electrones, protones y neutrones, y si observas con atención podemos ver que hay miles de partículas que se forman y mueren en todas las variedades. Tan sólo se conoce aquello que es muy estable.
 
Creo que es posible mejorar la conciencia, porque “la conciencia”, tal como yo la defino, es la cualidad de observar mediante el centro superior del sistema nervioso lo que sucede en los centros inferiores. Y así, la observación, se usa sólo para las cosa útiles que la humanidad considera esencial para la larga y miserable vida que ha tenido lugar hasta ahora. Hasta hace unas pocas décadas la gente no tenía tiempo para ocuparse de la conciencia; se ocupaban de las necesidades inmediatas: comer, ver y sustraer. Y esto explica por qué la conciencia se limitaba a los dedos, la boca y los ojos, y algo a los genitales. Fue un gran trabajo, por parte de Freud, que descubrió problemas en esas zonas: llamó fase anal y oral, y esto es lo que hizo sólo en palabras –en el pensamiento y en el sentimiento. Cuando habla del inconsciente dice lo mismo que yo cuando hablo de la conciencia anal, oral, genital –nada más- y manipulación, que se dejó porque no analizaba correctamente. Freud no entendió el fondo del asunto y en su intento de solventarlo introdujo la esquizofrenia en todo el mundo –el ello, el ego y el superego-: tenemos tres personalidades, entonces ¿cuál de ellas soy?

E.R.: El hecho de que el lóbulo frontal nos permita ese momento de pausa, de sutil sintonía ¿es la causa de una única conciencia en lugar de una conciencia dividida en muchos fragmentos diferentes orales, anales y genitales?

M.F.: Puede ser, pero nuestra cultura nunca lo ha reconocido –se educa al ser humano como si fuera una de aquellas estructuras primitivas, como un animal, como un perro, como una máquina y en el mejor de los casos como a un teléfono. Como los conductistas quieren que sea, sólo acción/reacción. Pero haz a los conductistas una pregunta ¿cómo es que una rata, un ratón, un gatito y un ser humano nacen con la curiosidad? ¿Por qué vigilan el entorno después de haber comido? ¿Qué impulsa al ser humano al conocimiento? La curiosidad es algo que surge de dentro a fuera, no de otra manera, y se tiene antes de que se tenga experiencia. Existe en un bebé antes de que pueda hacer nada. La tienen todos los animales. Es la primera ley de ese intercambio máquina/teléfono: si algo te afecta entonces tienes un estímulo y éste te condiciona a dar una determinada respuesta. Los reflejos condicionados se manifiestan sólo cuando se satisfacen los estímulos. Si a un perro se le da de comer y después suena una campana, el animal no responderá en otra ocasión. Si haces sonar la campana y a continuación le das de comer en un plazo de 3 segundos le enseñarás a salivar al sonido de la campana. Esta condición no se da en el ser humano el cual goza de imaginación. Si al perro se le da primero la comida y luego suena la campana, nunca se creará un reflejo condicionado. Si haces lo mismo en los seres humanos pueden reflexionar y cambiar el orden. Si se cambia el orden apropiado en un animal, es infructuoso.

FROMM: ¿Quiénes fueron tus maestros?

M.F.: Yo mismo. Rehusé ir a la universidad para aprender medicina. Descarté ligarme al sistema como los demás. No me gusta cometer errores, pero no quiero aprender bajo la autoridad de un prestigioso catedrático. Me persuadirá porque sabe más que yo y a mitad del curso perderé toda mi curiosidad. Aprendería como los demás y conseguiría un bonito diploma.

E.R.: ¿Cuándo nació?

M.F.: El 6 de mayo de 1904.

E.R.: ¿Dónde?

M.F.: ¿Dónde? En una cama.

E.R.: ¿En qué ciudad o región, qué país?

M.F.: He cambiado de nacionalidad tres veces antes de cumplir los 13 años. La primera fue polaca, después alemana y después rusa. Ahora creo que es una de las dos últimas.

E.R.: ¿Qué edad tenía cuando fue a Israel?

M.F.: Fui a Israel en 1918, cuando tenía 14 años. Fui sólo por mis propios medios.

E.R.: Dijo que escribir BODY AND MATURE BEHAVIOR le tomó 12 años de trabajo.

M.F.: Experimenté en mi mismo, me sané mis rodillas. Padecía una dolencia y los médicos me dijeron que una intervención quirúrgica las dejaría entumecidas.

E.R.: Así ¿fue tu propia discapacidad física la que te empujó a investigar?

M.F.: Sí. Pensé que si investigaba sobre la estructura del cuerpo humano resolvería mi propia dolencia.

E.R.: ¿Cuándo abandonó la física para dedicarse al trabajo corporal?

M.F.: Nunca he abandonado la física. Hubo un periodo de unos siete años que lo dejé y posteriormente la retomé…, después fui a Israel y trabajé en la armada científica en las Fuerzas de Defensa Israelí, y allí fundé el Departamento de Electrónica. Me persuadieron para este proyecto.

E.R.: La gente que quiere formarse en su método ¿hay alguna dirección donde pueden dirigirse?

M.F.: Sí, en la calle Nachmanie, 49, en Tel Aviv, Israel. También hay un número de teléfono 61-2003.

E.R.: ¿Has formado a gente para que puedan hacer el tipo de trabajo individual que usted hace?

M.F.: Sí. Formé un grupo de 14 personas. La formación duró 3 años, cada día dos horas conmigo y dos horas bajo mi supervisión. Probaron las técnicas entre ellos las técnicas, aunque no las aplicaran debidamente. Tratamos de aumentar la sensibilidad en las manos y la toma de conciencia de lo que leerán las manos cuando toquen el cuerpo. Buscamos las mínimas diferencias –tejidos degenerados, músculos extendidos permanentemente, infiltración en la fascia-. Para esto no tan sólo hace falta delicadeza, sino saber lo que tocas. A cualquiera  que se le pida tocar diez manos de una forma particular sabrá que todas son diferentes. Tiene la sensibilidad, pero no ha adquirido la habilidad para saber qué es lo que está haciendo. Para enseñarle qué está sintiendo tengo que mejorarle su conocimiento. Por consiguiente, tengo que trabajar con cada uno individualmente con mis propias manos, entrenarlos y, simultáneamente, aumentar su toma de conciencia en las habilidades de la apreciación.

E.R.: ¿Intentará reducir la formación a un año?

M.F.: No voy a reducir nada. El asunto es el siguiente: en el primer grupo hubieron algunos que aprendieron con extraordinaria facilidad. Uno de ellos era catedrático de química inorgánica, otro era neurólogo y psiquiatra y es el jefe de un hospital psiquiátrico. Pero había otros que necesitaban tiempo para aprender. Todos, después de haber acabado y después de haber aplicado el trabajo individual durante más de un año, solicitaron un año complementario de formación porque se percataron de que había algunas cosas que no las apreciaban antes y encontraron otras nuevas que querían probar. Pasa lo mismo con un médico joven que acaba los estudios y que ejerce la medicina, pero todavía envía a la gente al hospital porque hay dolencias sobre las que no está seguro.

E.R.: ¿Cuánto dura la formación ahora?

M.F.: Recientemente no he impartido ninguna formación.

E.R.: ¿Iniciarás alguna?

M.F.: Debería, pero tengo serias dificultades aquí, en América. La gente de aquí piensa en hacer una “maratón” de todo. Cursos maratón, formaciones maratón, aprendizajes maratón de dos semanas. Algunos han hecho un curso de dos semanas y a continuación se ponen a enseñar.


  Descripción de una sesión de Integración Funcional de Feldenkrais  

Receptor de una sesión de Integración Funcional: Cuando intenté describir lo que hace Marty Shepard, el modo en que usa sus manos, es tan diferente a lo que jamás he experimentado, fue muy difícil, hablé mucho al respecto. Ahora entiendo más el curso, lo que hizo, porque tomó a una voluntaria que padece escoliosis para una demostración y de ese modo pude entender qué hacía en lugar de ser una simple observadora. Sentir en una sesión lo que hace es realmente increíble por el modo tan diferenciado cómo utiliza sus manos en cada parte del cuerpo. Lo que hace es mover la estructura, muy ligeramente y cuidadosamente, y de ese modo el sistema nervioso se hace cargo e inicia su función. Por lo tanto, su tacto no provoca dolor, es totalmente suave. Por un momento estuvo tratando mi rodilla y vi una expresión en su cara, entonces pensé “Dios mío, ha detectado algo temible.” Me dijo que me estremecí porque exploraba una zona sensible y no quería hacerme daño. Y en el único lugar que literalmente me hizo daño es donde tengo un exceso de rigidez, en el pecho, lo sé muy bien, no en el aspecto corporal. Trabajó mucho en el maxilar pero esto no funcionó, en la zona del pecho donde empujaba el esternón, todavía me duele, el único sitio que me dolió, donde acumulo la mayor cantidad de rigidez. Por lo demás, simplemente moldea el cuerpo –sólo dibuja círculos en diferentes zonas- Es realmente difícil describirlo a causa de la variedad de detalles y gestos que realiza.

Pregunta. Hay mucho de intuición, él observa…

Respuesta. ¡Ah! él conoce el cuerpo. Por supuesto, parte de la sesión es intuición y parte conocimiento de su funcionamiento –si hago esto a continuación sucederá aquello- Conoce el cuerpo de ese modo.

P. Me resulta interesante por el contraste de mi experiencia con el Rolfing la cual era muy ruda, en cambio cuando trabajé con Roy Brown me sorprendió su suavidad.

R. Sí, trabajó en el cuello, en las manos, en los hombros y en la espalda. Hoy fue muy breve. En otras ocasiones he comentado que las sesiones fueron de 40 – 45 minutos. Hoy ha sido de 20 minutos. Comenté que camino de otra manera, hizo algo en la parte posterior de las piernas, era mi segunda sesión, aumentó la extensión del pie de modo que hay más apoyo cuando camino, también trabajó la parte posterior de las rodillas y también alivió el anquilosamiento de una articulación que desconozco su nombre. Ahora la rodilla se mueve libremente y hay que tener en cuenta, como he dicho, que con anterioridad caminaba como un zopenco. Ciertamente, caminar lo experimentaba como algo muy dificultoso, solía calzar sandalias y estaba habituado a esa sensación. De repente me di cuenta que me sentía mejor con suelas de goma. Al caminar, realmente, me sacudía la columna y nunca había sido consciente de ello. Algo que dijo y que me interesó fue sobre la pregunta que le hice respecto a toda esa gente que calza plantillas en los zapatos.

P. Supongo que para ti es bueno.

R. No, no, no, esto es otro de los grandes mitos, no hay modelos, el pie se moldea para algo. Puso el ejemplo de algunos luchadores japoneses de sumo que pesaban unos 180 Kg. y tenían los pies totalmente planos, podían doblar los dedos y tocarse las plantas de los pies y el empeine. Tenían unos pies flexibles como a cualquiera le gustaría. Si tienes o no puente en los pies es irrelevante, lo que se requiere es flexibilidad. Contemplar la flexibilidad del cuerpo como una unidad funcional en lugar de moldearlo correctamente en un ajuste mecánico, es algo que estoy empezando a entender gracias a nuestras charlas.

P. ¿Puedes explicar qué hace en las sesiones?

R. Otro aspecto que es totalmente diferente a otros que me han tratado con otros métodos a excepción de la técnica Alexander, que por supuesto son diferentes y que hay una manipulación real en marcha, es que trabaja con el paciente vestido. No observa el cuerpo desnudo. Por ejemplo, los terapeutas bioenergéticos te piden que te desvistas y entonces prestan atención al cuerpo. Él conoce el cuerpo.

P. Te refieres a que observa el cuerpo vestido y sabe donde está el problema.

R. No, no en su caso. Suelo vestir ropa ancha, hoy llevo ropa ajustada y si hace frío en la sala me pondré un suéter. La mayoría de las veces que voy… Realmente conoce el cuerpo y cuando le pregunto al respecto se ríe. Cuando le pregunto sobre el tema me responde que si me quito la ropa cogeré frío y que trabaja mucho mejor con el paciente vestido. La percepción de su sensibilidad y su sexualidad están ahí –es tan real, tan substancial-.
Cuando trabaja con un grupo, nadie sirve de modelo, no quiere que nadie imite a nadie, que nadie ayude a hacer los ejercicios. Lo que hace tiene un fundamento teórico detrás, no es: “así es perfecto, hacedlo así”. Se trata de reconocer tu propio cuerpo y encontrar tu propia toma de conciencia. De modo que los ejercicios son totalmente diferentes a como él los hace personalmente, enfatiza en tu propia toma de conciencia: percibe tu cuerpo cuando haces los ejercicios, sé consciente de los cambios que produce rodar de un lado a otro, cuál es la sensación quinestésica. Diría que la sensación que siento, por encima de todo, después de cada sesión y que una de ellas se mantiene hasta ahora, con una ligera pérdida, pero con un incremento general, es sentir más espacio en la sala. Esto es algo que no conocía, pero que él este fin de semana lo resaltó y nos dejó perplejos. Dijo que todos necesitamos más espacio para nosotros mismos en el mundo, sentirse más espacioso, más ancho y más alto. Tanto como, literalmente, más ligero, me siento mucho más ligera y más ágil desde entonces.

P. Cuando vas a visitarlo ¿actúa según tus demandas, o tiene un plan establecido que pone en práctica?

R. No, me pregunta para qué he venido.

P. Muy bien, y a continuación le explicas e interviene en todos esos aspectos que le has comentado.

R. No sé si se remite a esos aspectos en algún momento. Porque al igual que en la segunda visita trabajó en las piernas sin que yo en ningún momento le comentara que me golpeé el tobillo izquierdo, en cambio él estuvo trabajando de forma especial en mis pies. Si habría trabajado sobre ello de la misma manera si se lo hubiera dicho es algo que desconozco, aunque seguro que presta atención a tus demandas. Por supuesto muchos aspectos simplemente se manifiestan en el cuerpo. Es evidente que, si la gente siente dolor primero quiere liberarse de él. En mis 49 sesiones no he tenido ningún dolor, y continuaré con ellas mientras pueda. Tengo completa confianza en lo que hace.
En una ocasión le pregunté si una mujer podría hacer su trabajo. Al final de cada sesión, a veces, está sudando y, a pesar de que su tacto es suave, puedes imaginar el control que se requiere para asumir la firmeza y la delicadeza que le hace sudar. Aplica presión en el cuerpo a pesar de que no me produce molestia alguna. Es el modo en que se usa el cuerpo, la forma de trabajar, es en el movimiento y su función lo que realmente le interesa. Para este trabajo las mujeres son tan efectivas como los hombres, la mayoría de las personas a las que ahora forma son mujeres.

P. Cuando trabaja contigo ¿cómo estás, de pie, sentada, estirada?

R. Hasta la fecha la posición ha sido estirada sobre el estómago o boca arriba, depende de la parte del cuerpo en la que trabaja. También he tenido dos sesiones diferentes, en una ocasión con la cabeza sobre la mesa mientras trabajaba en la espalda. Hoy ha sido sentada en una silla y él también. Por consiguiente, las posiciones, hasta la fecha, han sido estirada y sentada.

P. ¿Alguna vez le has observado, le has preguntado por qué se mueve así?

R. Sí. Después de una sesión. Me pidió que me mirara en un espejo y dijo que envidiaba la experiencia de sentirme así la primera vez, es tan espectacular. En la tercera sesión me trabajó el cuello, la cabeza y los hombros y me pidió que me mirara en el espejo, era como si me hubiera hecho un estiramiento facial –el lifting no consigue quitar las arrugas- Mi piel estaba tan suave, la cara tan abierta.

P. ¿Cuánto tardó?

R. Se concentra en mi ceño fruncido reiteradamente. Comentó varias veces que deje que se manifieste en la cara cómo me siento. Fruncir el ceño y las arrugas de la frente nos envejecen y arruga la cara. Nunca repite un ejercicio, conoce tantas combinaciones y variantes del cuerpo. Conoce mil o mil quinientos ejercicios, formas diferentes de llevar a cabo la misma cosa. Nunca tiene que repetir el mismo ejercicio debido a su conocimiento sobre la diversidad del cuerpo. Por lo tanto antes del seminario de fin de semana me dijo, “haremos lo mismo que hicimos en Montreal”. Le dije que de acuerdo. Entonces me dijo que como yo estaba allí no quería hacer lo mismo a pesar de estar tentado en repetirlo debido a la eficacia de los ejercicios. Le respondí que no me importaba hacerlos otra vez ya que habría un montón de personas nuevas que nunca los había experimentado. Finalmente hizo variantes de los mismos.

Tan sólo quiere que cates el potencial de tus capacidades. Trabaja con personas de 75 y 80 años que adquieren una gran flexibilidad sin esfuerzo alguno en los ejercicios. Con él la palabra clave es “sin esfuerzo”. Para mantener las diferentes partes del cuerpo en óptimas condiciones hay que implicar todo el cuerpo. El método Alexander consiste principalmente en las áreas concretas de los hombros, el cuello y la cabeza.

P. El método Alexander relaciona la relajación y la extensión de la cabeza, el cuello y el tronco,….lo que él dice es casi palabra por palabra lo que Alexander dice. No veo contradicción alguna entre ambos métodos. Quizá él vaya algo más allá que el método Alexander.

R. No veo ninguna contradicción. Experimenté una sensación similar de expansión después de una sesión de Alexander. Creo que el Feldenkrais es más eficaz y sus efectos son más duraderos que el Rolfing y el Alexander. El profesor de Feldenkrais dice que cuando das una oportunidad al sistema nervioso central de asumir el mando, éste confiere al cuerpo lo que es mejor para él. La técnica Alexander imprime propuestas quinestésicas. Nosotros, en los seminarios, hacemos lo mismo, una reprogramación quinesiológica. Estar cerca de él, del profesor de Feldenkrais, es una experiencia enriquecedora. Hay muy pocos maestros verdaderos, en estos tiempos hay muchos que lo parecen pero no lo son. Tengo la misma experiencia con él que la tuve con Fritz Perls, y no hay ninguna duda que Fritz es un hombre singular, original, un genio, y que me aportó algo especial. Tuve una experiencia similar con Marty Shepard. Éste posee una experiencia profesional y una formación fenomenal.

P. Sigo teniendo curiosidad por saber qué pasa en una sesión individual  de Feldenkrais (Integración funcional). Como dijiste, en una ocasión estabas sentada inclinada hacia delante con la cabeza apoyada sobre tus brazos en una camilla. En otra ocasión Marty estaba de pie y te movía la cabeza, otra vez estaba detrás de tuyo trabajando la espalda y otra el cuello. Me pregunto si suele intervenir del mismo modo durante toda la sesión. ¿Aborda la sesión desde diferentes posiciones dentro de una gama heterogénea?

R. Sí. Va cambiando completamente de posición, emprende de forma dispar sus intervenciones.

P. ¿Interviene en todo el cuerpo, o se limita a ciertas zonas concretas?

R. Generalmente su intervención es localizada. Hoy se ha centrado en la columna, vértebra a vértebra, los hombros y, sobre todo, en la cabeza y la mandíbula. También aplico cierta presión hacia abajo en la cintura escapular. En resumen, se centró en la espalda, cuello, maxilar, cabeza y torso, pero a veces trabajaba delante mío y otras detrás.

P. ¿Le dijo algo?

R. Ni una palabra. No quiere condicionar la actitud del paciente ni que éste asuma el rol de “buen alumno.” En las clases de grupo (Toma de conciencia a través del movimiento) sí que sugiere qué debes notar, pero en las sesiones individuales no dice ni una palabra.

P. ¿Le hiciste alguna pregunta?

R. No tenía nada que preguntarle.

P. Por consiguiente la sesión es sin instrucciones verbales ¿Con sus manos te coloca en las posiciones sobre las que trabaja?

R. Sí, se ocupa de colocarte en las posiciones sobre las que considera que tiene que trabajar. Es increíble, uno cree que es inamovible y pesado, en cambio, sabe donde intervenir para moverte fácilmente. Una vez me dijo “no me ayudes.” Cualquier cosa que hace es tan inesperada que no hay manera de anticiparse a lo que hará, de modo que está en disposición de hacerse cargo de todo el sistema. Esto es lo que describió en el seminario; por ejemplo, observé como intervenía en una alumna sobre uno de los lados del cuerpo para abrir más espacio en el otro lado.

P. ¿En algún momento trabajó intensamente, parecido a lo que se hace en el Rolfing?

R. Le aseguro que en ningún momento me hizo daño.

P. De acuerdo, no fue doloroso, pero ¿alguna manipulación intensa? Me refiero a la diferencia de lo que puede ser un masaje y el trabajo sobre la fascia.

R. Sentí como si algo cambiara en mi cuerpo en lugar de intervenir sobre él. Mi experiencia es que algo cambia, algo es manipulado. “Cambio” es la palabra más apropiada que me viene a la cabeza de lo que hace.

P. O sea, que siente más que los miembros se han modificado en lugar de la estructura interna, la fascia, los músculos, o lo que sea.

R. ¡Oh sí que penetra en el cuerpo! en la vértebra, en el cuello. Le pongo un ejemplo, cuando trabajaron en mi hombro los del Rolfing, gritan, sudan, quieren romper las tensiones de los hombros, sudan, empujan, tiran, escarban, rasgan, literalmente gotean sudor. Ciertamente trabajan tan rudo sobre los bloqueos. En Feldenkrais no se hace ese tipo de manipulación de “penetrar” en el cuerpo, no se dice “!ooh tienes unas tensiones como rocas” Tan sólo te mueve los hombros y las zonas próximas sin irritarte en absoluto. En mi hombro izquierdo parecía como si se rozaran dos huesos, no sé exactamente que pasaba, pero sentía un ruido como si estuvieran dos huesos en contacto. Tan sólo le hablé del sonido del hombro izquierdo y a día de hoy el síntoma ha desaparecido. No desapareció el primer día, no espero magia alguna, pero puedo asegurar que en cuatro sesiones ha conseguido mucho más que cualquier otro.


N.T. “Awareness” se ha traducido como “toma de conciencia” a diferencia de “consciousness” que, tal como explica Moshé en la entrevista, es otro concepto, otra experiencia.

 


Traducción de uno de los artículos comprendido en la recopilación llevada a cabo por Feldenkrais Resources “Collected Articles & Interviews, Moshe Feldenkrais, D.Sc.”, por Juan Rivas Bedmar, Sant Pere de Ribes, abril de 2004.

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