Úbeda y Martos         escudo de Úbeda.
     

            ÚBEDA.-     Los primeros pobladores se remontan a la edad del cobre (2.300 a.c.) la fundación de ÚBEDA como ciudad y con un nucleo de población importante se realiza por ABDERRAMAN II (822-852) dándole en nombre de MADANAT UBBADAT AL-ARAB (ÚBEDA DE LOS ÁRABES). En el 1.233 el Rey Fernando II el Santo capituló con los Árabes, consiguiendo entrar en la ciudad y que la etnias Cristiana, Árabe y Judía coexistan, formando una población común. El siglo XVI es el de mas esplendor de toda la historia de ÚBEDA, llegando a tener 18.000 habitantes, 11 parroquias y familias influyentes dentro de la corona, realizándose la construcción de muchos palacios que se conservan hasta nuestros días. De especial mención es la familia de Cobos Molina, de la que uno de sus miembros llegó a ser secretario del emperador CARLOS V. Durante la invasión francesa (1.810 - 1.813) se ocasionaron grandes perjuicios económicos que no se empezaron a recuperar hasta finales del siglo XIX.   

              
                             

               Capital del renacimiento andaluz, ÚBEDA está poblada de iglesias, conventos, palacios y casas nobiliarias que testimonian, con el trazado de sus calles, el sentido estético y renovador de este estilo arquitectónico. Su conjunto monumental, muy bien conservado y recogido, ofrece dos joyas emblemáticas de Andrés de Vandelvira: la Sacra Capilla del Salvador, uno de los mejores ejemplares del estilo renacentista, y el Hospital de Santiago, edificio de estilo escurialense considerado "el Escorial andaluz". Considerada la obra más completa de Vandelvira, de fachada sobria para un interior espléndido, El Hospital de Santiago atesora una capilla que testimonia el genio de su autor. Trazada por Diego de Siloé, la Sacra Capilla del Salvador posee unas elegantes portadas platerescas diseñadas por Vandelvira y en su interior, un arco acodado de ingreso a la Sacristía -obra vandelviriana de gran valor arquitectónico-, un retablo mayor de Berruguete y rejería del maestro Bartolomé. Las edificaciones contiguas, los antiguos palacios del Deán Ortega, hoy Parador de Turismo, y Francisco de los Cobos o Palacio de las Cadenas, en recuerdo de las que limitaban su amplia lonja, conforman con la Iglesia del Salvador la plaza de Vázquez de Molina, un prodigio de equilibrio concebido por Vandelvira a través del conjunto de su obra. En el primero sobresale el magnífico patio de doble garantía y en segundo, sede del Ayuntamiento ubetense, su hermoso patio de estilo purista. La Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares, ubicada en uno de los laterales de esta plaza, es un compendio de la superposición de varios estilos, no desdice del impresionante conjunto del que forma parte. La Cárcel del Obispo, edificio fundado para beaterio de mujeres. El Palacio del Marqúes de Mancera, actual convento de Siervas de María, antiguo Pósito, conserva toda su pureza renacentista pese a haber sido reformado en el siglo XVIII. La iglesia de San Pablo, es un hermoso edificio gótico con portada románica de transición que contiene la espléndida capilla renacentista de los Vago, una de las primeras obras de Vandelvira en esta ciudad...

                    

                      El Ayuntamiento Viejo, frente a dicha iglesia, es otro hermoso palacio renacentista. La casa del Obispo Canastero, deliciosa muestra del renacimiento andaluz, próxima a las antiguas murallas que protegían la ciudad y la famosa Puerta del Losal. En el Palacio de la Medinilla, de finales del renacimiento, se conserva una curiosa biblioteca de temas gastronómicos. La casa de las Torres, actual Escuelas de Artes y Oficios, plateresca como las de los Morales y los Ortega, se caracteríza por dos terrones de los que toma el nombre. Pretender citar todos los palacios, cuyos linajes y blasones son expresión del auge renacentista de ÚBEDA, es una tarea prolija en exceso.      

       

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