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DECLARACION DE CONVOCANTES DE LA MANIFESTACION DE MADRID.11 MARZO 2001
Las organizaciones convocantes reivindicamos un Plan Hidrológico que
modernice la actual política hidrológica, gestione la demanda de este
recurso crecientemente escaso y lo distribuya de forma sostenible. Exigimos una profunda modificación del proyecto presentado por el Gobierno al Consejo Nacional de Agua, reelaboración que debe ser coherente con la Directiva Marco aprobada por la Unión Europea. Por todo ello: 1) Nos oponemos a una política basada en el crecimiento continuo de la oferta de agua, cuya consecuencia es una sobrexplotación de este recurso auspiciada por intereses especulativos que se mueven impunemente en la ilegalidad. 2) Nos oponemos a este Plan Hidrológico cuyo principal objetivo sigue siendo la construcción de grandes obras hidráulicas: un centenar de grandes embalses, encauzamientos y trasvases que, como el injustificable trasvase del Ebro, tendrían graves impactos sociales, culturales y ambientales. 3) Nos oponemos a ampliar las diferencias económicas y sociales entre distintas zonas del Estado, consolidando una ordenación del territorio cada vez más desequilibrada e injusta entre el interior y el litoral, entre la montaña y el llano, entre la ciudad y el medio rural. 4) Nos oponemos a fomentar en áreas con una grave escasez de agua una demanda insaciable que no podrá satisfacerse, creando así graves problemas socioambientales a medio y largo plazo. Resulta inaceptable la justificación de tales demandas desde el llamamiento a una solidaridad interesada, por realizarse desde intereses especulativos y exigir sacrificios a los más desfavorecidos. 5) Nos oponemos a profundizar el deterioro ambiental de ríos, lagos, deltas, humedales, bosques de ribera, montañas... sin tener en cuenta que el agua, además de su importante función económica, es la base de la vida de todos los ecosistemas y un elemento esencial de nuestra salud y bienestar. 6) Nos oponemos al mercadeo del agua: El agua es y debe seguir siendo un recurso público. Por otro lado los costes de este Plan superarían los beneficios esperables, quebrantando la lógica económica defendida por la Directiva Marco Europea en beneficio, una vez más, de las empresas constructoras, las eléctricas y las multinacionales de gestión de aguas. 7) Nos oponemos a la especulación con unos supuestos recursos hídricos excedentarios, que infravalora la creciente reducción de los recursos hídricos a consecuencia del cambio climático. Hay que cambiar radicalmente esta vieja política del agua cuyos resultados conocemos y padecemos. Para ello es imprescindible abrir un amplio debate social con garantías de participación en plano de igualdad de todos los territorios y sectores afectados, objetivo que obligará a la democratización real de los órganos de participación relacionados con la planificación y gestión del agua. Sólo tras ese debate podrá elaborarse un Plan Hidrológico cuyo desarrollo asegure: 1) Una planificación del uso sostenible de los recursos de las diferentes cuencas, basada en el conocimiento exhaustivo de los consumos reales de cada actividad y en la gestión conjunta de los recursos superficiales y subterráneos. 2) Un uso racional del agua cuyo eje central sólo puede ser el ahorro, apostando por incrementar sustancialmente la eficiencia, reduciendo las pérdidas en las redes de distribución, fomentando el empleo de técnicas de riego más eficientes, la depuración y la reutilización de las aguas. 3) La implantación efectiva de la legalidad acabando con la sobrexplotación, los vertidos incontrolados, las captaciones y las roturaciones ilegales. 4) Una planificación territorial que impulse un desarrollo sostenible, equilibrado y armónico basado en la utilización responsable y solidaria de los recursos existentes. 5) La recuperación de nuestros ecosistemas hídricos, que después de años de agresión y desidia se encuentran muy deteriorados, asegurando la protección efectiva del dominio público hidráulico, la restauración hidrológico forestal, la conservación de los ríos, humedales y acuíferos, así como la reducción de la contaminación. 6) La planificación integrada entre España y Portugal de las cuencas compartidas tal y como exige la Directiva Marco. Esta manifestación la convocamos desde el convencimiento de la necesidad y la urgencia de cambiar la política que inspira el Plan Hidrológico del Gobierno. Desde la Administración se promueve una dinámica de confrontación entre pueblos. Con esta manifestación pretendemos abrir paso al encuentro de los diversos pueblos y sectores sociales a favor de un uso racional del agua. Para conseguirlo hay que perseverar por el camino que nos trajo hasta aquí, continuar con la explicación de nuestras razones y propuestas y con la movilización social. Pero sobre todo afianzar la UNIDAD que ha permitido hoy marchar juntas en Madrid a organizaciones agrarias, vecinales, de afectados por obras hidráulicas, ecologistas, de consumidores, sindicales y políticas. |
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EXITO DE LA MANIFESTACION EN BARCELONA
El 25 de Febrero congregó en Barcelona a diversos colectivos catalanes y aragoneses que, fundamentalmente en apoyo a los pueblos
del delta -cuyo medio ambiente y futuro económico y social quedaría gravemente impactado de llevarse a cabo el proyectado trasvase
del Ebro-, manifestaron de nuevo su total rechazo al Plan Hidrológico Nacional.
Mª. Victoria Trigo Bello
Los medios de comunicación de mayor difusión, una vez más minimizaron la noticia, pero nadie puede negar la evidencia de que la convocatoria resultó con un éxito. Por parte de Aragón, Coagret reunió a los afectados por los embalses o recrecimientos proyectados -Biscarrués, Santaliestra, Yesa-, así como a los que encarnaron la lucha contra el pantano recientemente desestimado de Jánovas. También estuvieron presentes la Plataforma en Defensa del Matarranya, la Plataforma del río Queiles, Espacio Alternativo, el colectivo Teruel Existe, los tambores de Calanda, gaiteros, Asociaciones de Vecinos, Casas de Aragón en Cataluña, partidos políticos de la oposición, sindicatos, gentes de toda edad y condición unidos por el sentimiento común del temor a que el "pelotazo hidráulico" gane la partida a quienes apuestan por el desarrollo sostenible y únicamente desean continuar viviendo allí donde su propia libertad les dicta. La manifestación del próximo 11 de Marzo en Madrid aglutinará protestas de toda España contra el Plan Hidrológico Nacional. Las minorías tendrán una nueva oportunidad para crecerse frente el imperio del hormigón. Sin duda, sabrán aprovecharla. |
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MANIFIESTO POR LA DIGNIDAD DE LA MONTAÑA
El siglo XX, con sus luces y sombras, llega a su fin con un mundo rural que, aún habiendo mejorado notablemente sus condiciones de vida,
se encuentra en declive por un conjunto de causas relacionadas entre sí. Las áreas de montaña representan el máximo ejemplo de lo dicho,
son el paradigma del mundo rural.
Por otra parte, el viejo discurso de la mayoría y de la minoría esconde en múltiples ocasiones un doble lenguaje: los montañeses son minoría frente al llano, éste frente a las ciudades de Aragón, y Aragón en su conjunto frente al resto de España y, cómo no, del mundo. En realidad la minoría que todos somos en alguna ocasión, no debería estar frente a nada, si no recordar a la mayoría de cada momento, el derecho al desarrollo de cada cual sin que esto implique la posibilidad de machacar al vecino. Este doble lenguaje se emplea también al sacar a relucir "el interés general" o "la utilidad pública" de determinadas actuaciones. Sin poner en duda que las ha habido de justicia, no es menos cierto que en muchas ocasiones no se han explicitado los otros intereses, los particulares, que navegan por detrás de los generales. Durante todo el siglo, en temas relacionados con el agua, la Montaña ha sido puesta al servicio de un interés general que, en muchas ocasiones no ha resultado tal. El agua que fluye por los ríos pirenaicos ha moldeado el espectacular paisaje en el que vivimos. Ejemplos tenemos a nuestra vista. En el Ara, el mayor río salvaje de la cordillera, puede encontrarse en menos de diez kilómetros, el mayor grado posible de protección ambiental de la Comunidad Autónoma, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, Patrimonio de la Humanidad, y uno de los menores grados de protección posible: el destrozo humano, paisajístico y ecológico de Jánovas y su entorno, esta vez patrimonio de una empresa hidroeléctrica. El todo y la nada juntos. Lo mismo podría pensarse de otros ríos pirenaicos si se ejecutasen los proyectos hidráulicos pendientes en el Ésera, con la presa de Santaliestra, en el Gállego, con la presa de Biscarrués, en el Aragón, con el recrecimiento de Yesa o en el Irati, con la presa de Itoiz. Lo que también ocurre en otras partes, como en las cuencas del Matarraña, del Queiles o del Jiloca. Un asalto en toda regla al desarrollo futuro de la Montaña y la puntilla final a sus grandes ríos. Asumiendo los beneficios y perjuicios ocasionados por obras hidráulicas ya ejecutadas, el necesario diálogo sobre el agua ni siquiera se ha iniciado al no partir de la justificación de las necesidades, de la demanda real y sus soluciones alternativas, si no de la obligatoriedad electoral, política, por inercia histórica o por la defensa de intereses particulares no dichos; obligatoriedad que desemboca en el unos contra otros. Tristemente las administraciones públicas se escudan en Pactos y Planes de los que parece deducirse que es más importante el hecho de pactar que lo pactado. Planes que, curiosamente, se muestran incapaces de ejecutar lo que no tiene contestación y no genera grandes rechazos. Las grandes presas pirenaicas proyectadas implican terminar con nuestros ríos y desordenar definitivamente el territorio humano de nuestro norte. Antes de seguir en la misma línea habrá que dialogar sobre las necesidades globales y encontrar alternativas para solucionar los problemas particulares. Al estar conviviendo con nuestros propios problemas, no solemos darnos cuenta de que el debate sobre las afecciones de determinadas obras es ya un movimiento internacional en varios continentes. Aunque parezca que cada uno vamos a lo nuestro, formamos parte, queramos o no, de una nueva cultura del agua que reclama los derechos de las minorías de las zonas de montaña y el fluir de los ríos por su territorio como valor para el desarrollo, en todo el mundo. Un desarrollo dificultado en gran medida por la desordenación territorial producida en las últimas décadas. Desordenación a la que, sin ser su única causa, no ha sido ajena la política hidráulica y que, a la postre, ha llevado a unos niveles demográficos casi desérticos. Ya está bien, no se puede despoblar más. Justo al contrario, es hora de posibilitar el desarrollo sostenible de la Montaña, de ir subsanando esa deuda de la historia. Y no sólo con el agua, también con la atención sanitaria o escolar, con las comunicaciones, con la posibilidad de puesta en marcha de nuevas iniciativas para el desarrollo económico o con el mantenimiento de sus formas culturales propias. Y, por supuesto, con la pervivencia de su medio, de un territorio también moldeado por sus gentes. El Pirineo y el Prepirineo son naturaleza humanizada a lo largo de la historia. Montañés y Montaña son las dos caras de la misma moneda. Quizá un mundo regido por tecnócratas y planificando sin la gente sea el futuro inevitable, pero pocos dudan que sería mejor un mundo regido por la gente, abocada a entenderse y con la ayuda de la técnica que sea necesaria. La montaña debe recuperar el futuro, no un pasado imposible. En estas tierras, terminar de machacar la Montaña es comenzar a machacar Aragón y al resto de minorías que todos somos alguna vez. Así pues, Considerando que las generaciones futuras de habitantes de la Montaña tendrán graves problemas para subsistir en tiempos cambiantes sin el territorio útil para la vida humana; y que las generaciones actuales, además de afectados directos o indirectos, somos los que podemos defenderlo; y Considerando que el hecho de ser mayoría no da el derecho de doblegar a la minoría, pudiendo encontrar mejores alternativas para todos; Suscribimos este Manifiesto por la Dignidad de la Montaña con la esperanza puesta en que la unión de las gentes dará la fuerza para la defensa; en que las administraciones públicas, especialmente nuestros ayuntamientos y las asociaciones de municipios, y sus representantes acabarán impulsando con la energía suficiente una solución digna ante la gravedad de los problemas e impulsarán a otras administraciones a reconocer lo que es de justicia; y en que la Montaña encontrará apoyo suficiente en otras zonas, rurales y urbanas; y Reiteramos que antes de seguir con la actual política de grandes presas se deben buscar otras soluciones aceptables, en base al diálogo y explicación de todos los intereses que mueven las grandes obras hidráulicas; y en que la Montaña, en su sentido más amplio, debe obtener lo que necesita para su desarrollo, no como compensación al desastre futuro, si no por derecho en el presente y deuda en el pasado. El siglo XXI no debiera comenzar dando la espalda a su montaña, como en buena parte ha hecho este otro que acaba. Aragón nació en los ríos de sus montañas. En Sobrarbe, a 1 de mayo de 1999 |
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MANIFIESTO 29-N POR TERUEL
Ciudadanos y ciudadanas de la Provincia de Teruel, turolenses, ¡sed bienvenidos!
Nunca una provincia se ha paralizado para exigir un trato justo; quizá, a ninguna le ha hecho falta. No anda muy lejana la fecha de aquel exultante 1 de diciembre. Nacía entonces un tiempo de esperanza e ilusión, que parecía alejar el designio fatalista que pesaba sobre la esta provincia. Aún suenan las campanas y el pitido de los trenes que cobijaron aquellos largos minutos de jubiloso silencio. Cómo suena aún, y lo vivimos con un escalofrío, el estruendo implacable de los tambores del 6 de febrero, amparando a los niños -¡pobres niños los de esta tierra, condenados ya desde la cuna a un inevitable exilio!- que, portaban orgullosos los nombres de todos los pueblos turolenses, recordándonos así, que ellos también existían. Aquel día, esta provincia vivió los momentos más intensos y emotivos de su historia reciente. Las reivindicaciones parecían justas y lo que empezó a conocerse como algo anecdótico, acabó significando para todo el país el emblema de una España interior, profunda y despoblada, que se desperezará de su resignado letargo para emprender un camino sin retorno. La iniciativa, acogida con simpatía por la mayoría, no dejó de suscitar cierta incomodidad en las esferas del poder, sorprendidas y molestas de que, de repente tan pocos chilláramos tanto. Y así llegamos al día de hoy, 29 de noviembre; queda detrás el esfuerzo titánico, cotidiano y anónimo de mucha gente entregada y generosa. Pero…se acabó la paciencia. Se nos ha ignorado y humillado. No hace mucho, los ciudadanos de esta provincia refrendábamos con más de cien mil firmas la demanda de un trato justo por parte de las Administraciones para atajar el grave problema de la despoblación. Se solicita un Plan Especial Inversor acorde con el Pacto por Teruel suscrito en marzo por los partidos concurrentes a las Elecciones Generales. La respuesta cayó como un mazazo; el Proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el año 2001 no contemplaba siquiera los mínimos que los agentes sociales consideraban imprescindibles. Ante esta grave situación no caben tibias respuestas. Tenemos más de diez mil millones de razones para elevar un grito de rabia y protesta. Hartos ya de estar hartos paralizamos hoy la provincia para demandar una vez más lo que día a día hemos venido solicitando: reforma de las infraestructuras viarias, atención a las necesidades hidráulicas, mejora de los servicios educativos y sanitarios, creación de un Fondo Especial para Teruel satisfactorio, agilización de los proyectos contemplados en el Plan de la Minería, diseño de una política de urgencia en empleo y viviendas… La medida de fuerza que hoy llevamos a cabo no es grata a nadie. Sólo la extrema necesidad - y la nuestra lo es- así lo ha aconsejado. La Coordinadora “Teruel Existe” y los sindicatos convocantes (UGT,CCOO, USO, CSI/CSIF, ASAJA y UAGA COAG), agradecen el sacrificio económico y personal de los ciudadanos que han secundado el paro. Porque a otros, la “existencia” les viene regalada por decreto, a nosotros nos cuesta un suplemento. Esta es nuestra manera contundente de expresar que no queremos seguir siendo unos ciudadanos de 3ª relegados al furgón de cola de un tren en vía muerta ¡Nos negamos a emigrar a la fuerza! ¡Aquí sí que sabemos lo que son los trasvases, primero nos quitaron la energía, luego se nos desposeyó de muchos de nuestros recursos, más tarde se alejaron manos trabajadoras y mentes ilustres, y ahora serán los jóvenes los que deban buscar espacios más gratos para desarrollarse. Es bueno que podamos oír el silencio, tan preciado en este tiempo convulsionado que nos ha tocado vivir, pero…queremos un silencio que sepa a paz, a sosiego y no a muerte. De seguir así, habitaremos un territorio fantasmal y desolado, donde ni siquiera nos quedará el consuelo de haber sido nombrados especia protegida en vías de extinción. Y…que tome buena nota la Administración de nuestra Comunidad, porque…si queremos existir para España, también queremos hacerlo para Aragón. ¡Turolenses! pidamos lo que nos corresponde. No más que nadie, pero tampoco menos. Desafiemos el malditismo que siempre ha planeado sobre nosotros. Gritemos a los cuatro vientos que Teruel, ¡existe! |
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MANIFIESTO DEL EBRO
YO, HIBERUS-EBRO, padre de Iberia a quien di nombre y padre de los ríos
ibéricos, desfigurados y maltrechos, contesto a vuestro abrazo
comprometido y me entrego a vosotros y a vuestra causa:
COMIENZO DENUNCIANDO: España está perdiendo su belleza, su riqueza en matices e identidades, su tropel de horizontes alternativos. No existe Plan de España: no existe plan de ríos, ni de paisajes, ni de tierras; no hay un plan de armonía y equilibrio de pueblos y países de España. Sólo hay un apetito desmedido de usufructuarios instalados, de ocultos intereses económicos, fácticos, políticos, tecnarcas, agentes de inversiones, adoradores del vellocino de oro del turismo de masas, promociones masivas urbanísticas, complaces, trepadores, aprovechados y serviles sin más. Este es el plan. Esa rapiña disfrazada -y alejada de las pautas de Europa- está configurando con disimulo la mayor y más grave decisión económica que puede darse en estos tiempos, la más irreversible decisión de futuro que puede promulgarse para las tierras olvidadas de una España cargada de diferencias, desequilibrada e injusta; una opción sin remedio contra las ilusiones y esperanzas de recuperación social, poblacional, medio-ambiental y demográfica. Este plan de injusticias, desolaciones y quebrantos, es encubierto por nuestros gobernantes con un apelativo legal que oculta los saqueos de vuestros sueños, oculta los estragos de ríos y paisajes de vuestra España de agua dulce. Y aún os demandan solidaridad. Pero la solidaridad en este caso es un concepto fariseo para desposeer a los más pobres. Las altas tecnarquías políticas pretenden encajar el Trasvase del Ebro en la normativa europea utilizando un nombre burocrático que oculta el verdadero contenido: lo denominan PLAN HIDRÓLOGICO NACIONAL. Nombre que disimula su condición alteradora, su motivación básica, su contenido substancial. Este llamado Plan en nada se parece a un Plan de desarrollo sostenible, en nada se parece a un Plan de Ordenación Territorial de Desarrollo y Armonía, sólo persigue la pronta ejecución del Trasvase de mis aguas ibéricas, que bañan vuestras tierras, hacia otras apetencias mas rentables hoy día. La Nación Española es soberana del líquido elemento, Ama y señora de las aguas, con leves excepciones: hoy nos declina su soberanía ante el caso del submarino nuclear Tireless y ante presiones y mercedes de la especulación de las zonas costeras. Querida España Planificadora: Decadente de ideas, miope de perspectivas, analfabeta de futuro. Dirigida por trepadores ávidos, traficantes de ríos, anhelantes de inversiones caducas que descuartizan horizontes. Oidme los tecnarcas hidráulicos de España, ¿Cuantos paisajes habéis roto? ¿Cuanto despoblamientos provocados habéis? ¿Cuantas angustias, éxodos y muertes habéis ocasionado? Vais desequilibrando el territorio pero haciendo equilibrios y volatines para justificar los despilfarros que sufren unos y aprovechan otros, más no podéis. Estáis creando dos Españas: una España expoliada y otra beneficiaria. Proyectistas de obras exageradas, de canalizaciones de trasvases de cientos ... mil kilómetros. Contratistas de presas sobredimensionadas con suplemento de inutilidad y gastos públicos que nos llegan a todos. Yo denuncio todo esto y más aún: yo denuncio el saqueo, la venta de aguas, la permisividad de regadíos ¡legales! en las cuencas del Júcar y el Segura, las roturaciones clandestinas con pretensión de concesiones nuevas, la explotación a tope de los ríos, el almacenamiento con destinos bastardos, la carencia de sensibilidad... y el destino de cauces como cloacas máximas de los deshechos del progreso. Beneficiarios de la gran estafa: ¿Qué estáis haciendo de la España interior en vuestros planes y proyectos? ¿Qué va a ser de sus pueblos que ni siquiera protegéis como reserva indígena para enseñar los turistas? Aún estamos a tiempo: parad vuestro derroche de nuevas inversiones -aunque sean sabrosas- y pagad a las víctimas, -a las de ayer y a las de hoy -,antes de proyectar los sacrificios de mañana. Ha llegado la hora de que yo, río Ebro, os hable claro: los trasvases no van de pobre a pobre. No van del labrador expoliado de Castilla, o de Aragón, al labrador necesitado de Murcia o de Valencia. Hay un beneficiario distinto: el especulador. Yo os digo: ha llegado la hora de los ríos, la hora de los pueblos junto a los litorales de agua dulce. Ha llegado el momento temido por las grandes empresas y las grandes agencias inmobiliarias, el momento imparable y anhelado de la rebelión de los ríos, el único proyecto con futuro. Ha llegado la hora de la naturaleza en su sitio. Y os añado: hay tierra para todos, paisaje promisorio para todos... y aguas independientes de traficantes y preferencias de mercado. Sabed que el bienestar y la belleza... deben ser repartidos, con brazo justiciero, por todos los rincones de la península. Querida España rota: es más rentable y útil llevar las poblaciones a lugares con agua, que transgredir a la naturaleza alterando los ríos y sus paisajes. Es más equitativo desarrollar países olvidados, dotados de ilusión y de recursos naturales... que continuar enriqueciendo a los privilegiados insaciables. Pero existe un problema: Los grandes intereses prefieren lo costoso y difícil a plazo corto -aunque sea letal a medio plazo-. Prefieren la política mezquina de lucro pernicioso, pero inmediato. ¿Y hasta cuándo? Queridos españoles de tercera, de la España interior, de la Cuenca del Ebro con inclusión del Delta, de las zonas sin playas ni gente guapa: ¡defendamos lo poco que nos queda!, los ríos como fuente de vida, los parajes de ensueño, los horizontes de esperanza, el derecho a tenerlos y mejorarlos... y el desarrollo creativo de su entorno inmediato. Quienes tienen riqueza pueden seguir si lo desean un desarrollo sostenible. Pero que estudien previamente su potencial acuífero marino, sus lagos subterráneos, sus precipitaciones anuales pluviométricas, sus rieras de aluviones domesticables, sus presas regulables de pequeños embalses y depósitos, su modernización mediante riegos ahorrativos, su reutilización de caudales... y la factible desalinización complementaria de sus aguas marinas. Pero no quieren eso. ¿Y quiénes no lo quieren? Os lo vengo a decir. Cuando la ambición de un país sobrepasa los límites de sus recursos naturales propios... comienza un nuevo afán de crecimiento a costa de caudales ajenos, a costa del progreso de los demás. Cualquier deseo de medrar, y prosperar, y enriquecerse... es casi siempre ilimitado. Y cuando los políticos no saben controlar... pasa el poder a los nuevos colonialistas, a los especuladores, a los adinerados ofertantes de la sabrosa contraprestación. Y cuando los políticos son débiles... se inclinan dócilmente ante las compañías constructoras ansiosas y ante los intereses de la riqueza a corto plazo. Es un apoyo suave e inocente para seguir con el saqueo, la discriminación y el infortunio, de la gran mayoría de los suelos de España. Esa carencia de criterios desemboca en el caos. Pero hora es ya de dar alternativas y las vamos a dar. Hay que acabar con la política parcial de trozos elegidos de la península: Que se reconsidere España toda, naturaleza por naturaleza, Que se proyecte zona a zona, comarca por comarca, pueblo a pueblo..... marcando un desarrollo equitativo, sostenible, racional y prudente, para evitar males mayores en las comunidades expoliadas. Hay que aplicar medidas compensatorias y resarcir primero a los sufridos pueblos, los que ya soportaron en sus carnes la política hidráulica triunfal, la de las grandes inauguraciones, la de la placa conmemorativa y el banquete oficial. Hay que hacer una Ley de Zonas Devastadas para recompensarles de la etapa de olvidos, de tristezas, de amenazas, adioses y derrumbes... para volver a repoblarlas con un retorno de esperanza. Hay que limpiar los ríos, desenronarlos, asearlos, acabar para siempre con su condición triste de vertederos, de fosas receptoras de residuos y escombros del progreso. Hay que regenerar las vistas y los ecosistemas, arreglar paisajes como parques lineales, aguas salvajes, playas para niños, espacios protegidos, sotos feraces, badinas misteriosas, baños públicos, paraísos de pesca, caminos navegables fluviales, lugares de acampada, deportivos, turísticos... Queremos que los ríos se contemplen y se amen. De cada río un curso de pensamiento, un trazo de alicientes y vida... una razón de estar y de sentir. Y si esto no se hiciera, si continuamos apresando los cauces naturales en el desaforado trasvasístico rumbo... estamos condenados a la extinción definitiva de nuestro hermoso mapa posible. Y terminemos. Queremos un estado de derecho que modere las diferencias de riqueza de sus diversos territorios y pueblos. Queremos que se cumpla nuestra Constitución, en pro de un equilibrio equitativo, equilibrado y armónico, de los diversos territorios de España. Yo, vuestro río Ebro, Hiberus Flumen, os reitero mi abrazo. Emilio Gastón 12- NOVIEMBRE- 2000 |
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Por que no ista matricula? A proposta d'o Gubierno Espaniol parixe una "cazicada".
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DECLARACION DE ZARAGOZA
DECLARACION COMÚN POR UNA POLÍTICA HIDRÁULICA SOSTENIBLE Ante la presentación por parte del Ministerio de Medio Ambiente del anteproyecto de Plan Hidrológico Nacional (PHN) que plantea como única solución para resolver los llamados “desequilibrios hidrológicos”, la realización de grandes trasvases y en concreto el que partiendo del Ebro debe aportar a las cuencas del litoral mediterráneo 1.050 hectómetros cúbicos al año, los partidos políticos y las organizaciones abajo firmantes, reunidos en Zaragoza el 7 de octubre de 2000, manifiestan: 1.-La reciente reforma de la Ley de Aguas, que propicia la creación de un “mercado del agua”; y las conclusiones del denominado Libro Blanco del Agua (cuyos dictados sigue fielmente el PHN apuntando a la realización de grandes trasvases de las cuencas consideraradas “excedentes” a las áreas que considera estructuralmente deficitarias), habían preparado ya el terreno para una propuesta de esta naturaleza. 2.-La aplicación de una política hidráulica no debe suponer un enfrentamiento territorial ni de Aragón contra Murcia, Andalucía o el Pais Valencià, ni de las comunidades de la Cuenca del Ebro contra el resto del Estado. Se trata, por el contrario, de un debate de fondo, muy importante, que enfrenta dos modelos: -uno: anticuado, caduco, agotado, anacrónico, desarrollista, desequilibrador e insostenible, basado en un incremento sin límites del consumo del agua, que es por el que apuesta el Ministerio y su PHN (propuesto en nombre de un supuesto interés general); -otro: moderno, de futuro, equilibrador, respetuoso con el medio ambiente, de utilización racional de un recurso escaso (el agua), armónico y sostenible, que es el que se defiende en todas las instancias de la Unión Europea, el que defienden las cátedras de hidrología y ecología de todas las universidades, o el movimiento conservacionista. Por eso, este segundo modelo, puede defenderse no sólo en Aragón, Navarra o La Rioja (supuestas perjudicadas), sino también en las comunidades supuestamente beneficiarias del trasvase, como el País Valencià, Murcia, Andalucía o determinadas zonas de Catalunya. Así lo hacemos las diferentes organizaciones que suscribimos esta declaración. 3.- El Parlamento Europeo aprobaba el pasado 7 de septiembre (sólo dos días después del Consejo Nacional del Agua, en el que se dio a conocer públicamente el PHN), la Directiva Marco del Agua (DMA), que establece un objetivo ambiental claro: el buen estado de las aguas, tanto de las subterráneas como de las de superficie. Igualmente, proporciona un marco para la aplicación coordinada de toda la legislación existente sobre el agua: la cuenca fluvial. En otras palabras, consagra el principio de unidad de cuenca, ya establecido en la Carta Europea de Agua, suscrita por el Estado español. Este hecho no le ha impedido al ministro Matas dar por sentado que este trasvase (que agudizaría los desequilibrios territoriales, sociales, medioambientales y de desarrollo) contará (paradójicamente) con aportaciones de fondos europeos denominados “de cohesión” 4.-El PHN pretende llevar a cabo grandes obras de infraestructura (trasvases y ciertos embalses) que, más allá de necesitar cuantiosos recursos públicos, produciría un enorme impacto medioambiental y social, hipotecando el desarrollo de territorios interiores y de montaña, y promoviendo un grave desequilibrio interterritorial. Así pues, nos encontramos con un Plan del hormigón que, sin solucionar los auténticos problemas hídricos, servirá, en cambio, para beneficiar a las grandes constructoras que realizarán las obras o a las empresas distribuidoras de las aguas obtenidas a partir de nuevas concesiones. 5.-El anteproyecto de PHN no apuesta por un verdadero cambio con el fin de crear una política de aguas sostenible, utilizando para ello mecanismos de control de la demanda. Pretende corregir los déficits hídricos provocados por un ineficiente uso del agua en la agricultura, por la utilización de técnicas de riego totalmente obsoletas, por la explotación de grandes zonas de regadío ilegales y por una descontrolada y especulativa expansión turística, aumentando sin control la oferta de agua disponible. El PHN concibe el agua como un mero recurso cuantitativo y no como un recurso natural escaso y con necesidades complejas para asegurar su recuperación y calidad, que afectan primordialmente a la salud de vegetales, animales y ecosistemas y, por tanto, a la salud de las personas. 6.-El PHN no tiene en cuenta las previsiones calculadas por la ONU en las que apunta que en la Península Ibérica descenderán las precipitaciones un 15%, como media, en los próximos años, por lo que este cambio climático supondrá que ninguna cuenca, incluida la del Ebro, sea excedentaria. Ignora los efectos medioambientales, sobre fauna y flora, y sobre las producciones agrícolas que tendría en el Delta u otras comarcas del Ebro y, por supuesto, en las zonas receptoras. Tampoco tiene en cuenta –ni siquiera valora- la utilización de nuevas tecnologías: Utilización de nuevas tecnologías: desalación, modernización de regadíos, reutilización, sistemas de ahorro en los domicilios, pérdidas en redes de distribución, etc. 7.-El PHN apuesta por lo irreversible, por aquello que no nos permitiría restituir la situación de partida. Desconoce los principios y valoraciones que suscribe la comunidad científica (universidades europeas, Congreso Ibérico del Agua, Agencia Europea del Medio Ambiente...) de forma prácticamente unánime, por los que rechaza los planteamientos en los que se basa este PHN y su apuesta por los trasvases. 8.-Los trasvases no son la solución. Basta con aprender de nuestros propios errores: el trasvase Tajo-Segura (única experiencia anterior contrastable) ha resultado un fracaso al no resolver los problemas para los que se llevó a cabo. Aún peor, los ha agudizado acrecentando el déficit de partida: en 15 años se ha pasado de un déficit de 50.000 has. de regadío a uno de 87.000. Sólo el hecho de que se plantee en Murcia una nueva Ley del Punto final para legalizar los desvaríos de los últimos años es suficientemente significativo. 9.-Observamos a diario las urbanizaciones en secarrales sin dotaciones, las captaciones ilegales de agua, los desmontes y roturaciones para nuevos regadíos en el área levantina, mientras los poderes públicos miran para otro lado. Lo mismo que sucedió, sucedería con un nuevo trasvase, cuyas expectativas producirían –están produciendo ya- una espiral de difícil vuelta atrás. Mientras se 'proclama' el déficit hídrico, se continúa permitiendo que aumente la contaminación de los acuíferos como consecuencia de malas prácticas agrícolas, y la salinización de acuíferos debido a la sobreexplotación de pozos cercanos al mar. Dado que el regadío supone el 80% del consumo del agua, se hace indispensable la elaboración y aprobación previa del Plan de Regadíos, donde se contemplen las nuevas transformaciones en regadíos y la modernización de los ya existentes valorando el consumo y ahorro de agua. 10.-El PHN apuesta por un modelo desarrollista donde el crecimiento de demandantes y expectantes de agua se habrá de convertir en gran negocio. Por tanto, el Plan Hidrológico Nacional es el Plan del Trasvase del Ebro. De lo contrario, sin trasvase, bastaría con la aplicación de los respectivos Planes de Cuenca. La novedad, el objeto, la razón y la causa de este Plan no otra que el trasvase. 11.-El debate sobre el PHN ha vuelto a poner de manifiesto la falta de democracia de las Confederaciones Hidrográficas y del Consejo Nacional del Agua. Por ello, exigimos introducir la cogestión de las Comunidades Autónomas en las Confederaciones Hidrográficas, con la transferencia de ciertas competencias a las Administraciones Autonómicas, así como la democratización de los órganos de gobierno y participación de la Administración hidráulica, incorporando a los nuevos agentes sociales afectados y redimensionando el excesivo peso de determinados sectores. En consecuencia, por estas y otras razones, las organizaciones firmantes nos comprometemos a impulsar cuantas iniciativas resulten necesarias para avanzar hacia una política hidráulica sostenible y difundir nuestras propuestas alternativas ante el conjunto de la sociedad, así como rechazamos el anteproyecto del PHN, amparados en la fuerza que nos dan las razones y los argumentos contrastados, superando en todo caso los estériles enfrentamientos territoriales. Es más, incidimos en aquellos razonamientos que resultan igualmente defendibles en Murcia y en Aragón, en el Delta del Ebro y en el resto de Catalunya que en Andalucía, en ambas Castillas o Euskadi que en el País Valencià. En Zaragoza, a 7 de octubre de 2000 |
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Texto completo del BOE sobre la adjudicación definitiva de Yesa.
BOE n.º 21: 1000, del miércoles 24 de enero de 2001 Resolución de la Dirección General de Obras Hidráulicas y Calidad de las Aguas por la que se hace público haber sido adjudicado concurso de proyecto y construcción del recrecimiento del embalse de Yesa sobre el río Aragón. Addenda con medidas correctoras del impacto ambiental y plan de restitución territorial de su entorno (Navarra y Zaragoza). 1. Entidad adjudicadora: a) Organismo: Ministerio de Medio Ambiente. b) Dependencia que tramita el expediente: Secretaria de Estado de Aguas y Costas, Dirección General de Obras Hidráulicas y Calidad de las Aguas. plaza San Juan de la Cruz, sin número, 28071 Madrid. c) Número de expediente. 09.123.126/21l2. 2. Objeto del contrato: a) Tipo de contrato: Obra b) Descripción del objeto: Concurso de proyecto y construcción del recrecimiento del embalse de Yesa sobre el río Aragón. Addenda con medidas correctoras del impacto ambiental y plan de restitución territorial de su entorno (Navarra y Zaragoza). d) Boletín o diario oficial y fecha de publicación del anuncio de licitación: «Boletín Oficial del Estado» de 8 de junio y 1 de julio de 1999 y «Diario Oficial de las Comunidades Europeas» de 16 de junio de 1999. 3. Tramitación, procedimiento y forma de adjudicación: a) Tramitación: Ordinaria. b) Procedimiento: Abierto. c) Forma: Concurso. 4. Presupuesto base de licitación o canon de explotación: Importe total, 23.000.000.000 de pesetas. 5. Adjudicación: a) Fecha: 20 de diciembre de 2000. b) Contratistas: «Ferrovial-Agromán, Sociedad Anónima», «A.C.S. Proyectos, Obras y Construcciones Sociedad Anónima» y «FCC Construcción, Sociedad Anónima», en unión temporal de empresas (YESA UTE). c) Nacionalidad: Española d) Importe de la adjudicación: 18.889.900.000 pesetas. Madrid, 3 de enero de 2001. El Subdirector general de Presupuestos y Contratación, Antonio José Alcaraz Calvo. 2.580. |