DESDE MI ATALAYA SOBRE RUEDAS
Desde mi atalaya sobre ruedas, he venido denunciando, en artículos anteriores, la falta de concienciación y solidaridad ciudadana con el entorno delas personas discapacitadas, y ello puede deberse, al hecho del poco eco encontrado en los estamentos de la sociedad, que va viendo como poco a poco, los discapacitados van "Saliendo del armario" y no esta preparada para acogerles como unos ciudadanos más.
Pero, a mi entender, lo más grave, es que desde las más altas instituciones, Generalitat, Ayuntamiento, etc. no se haya emprendido ninguna campaña para paliar esta situación, es más, con las directrices que imparten a sus funcionarios contribuyen a empeorarla. ¡Veamos si no!
Si la autoridad del transporte, pongo por ejemplo, consiente que su personal técnico cualificado, autorice la circulación de autobuses adaptados, sin la adaptación de las canceladoras, para los billetes, éstas, en su ubicación actual, no pueden ser utilizadas por un minusválido en silla de ruedas, por lo que viaja sin billete, con las consecuencias que ello conlleva.
Otra; si un minusválido transportado por vehículo particular, autorizado y acreditado, necesita aparcar su vehículo en zona reservada y no puede hacerlo por ocupar otro vehículo sin acreditación este espacio, y decide después de varios intentos, estacionar en la acera momentáneamente, se encuentra con una denuncia, impuesta por el funcionario con ordenes precisas, coadyuvando al agravio comparativo, al no multar el otro vehículo, dando con su celo obligatorio, un ejemplo más, de lo que decimos. Por tanto, desde mi atalaya sobre ruedas constato una vez más las barreras arquitectónicas y humanas, que impiden nuestra normal integración en la sociedad, ya es hora de decir,
¡BASTA!
J. Termes (Vocalia de Discapacitats)